martes, 23 de enero de 2018

Tu gato también necesita el agua

Por su origen desértico, los gatos son capaces de sobrevivir con poca cantidad de agua al día. Sin embargo, aunque les dejemos agua fresca durante todo el día, en el momento que escuchan abrir cualquier grifo, son muchos los que se acercan corriendo para beber y mojarse las patitas.

Para estos gatos, el líquido en movimiento supone agua fresquita y un juego de lo más divertido para su curiosidad natural.

No son pocos los que, si no pueden acceder al grifo de agua corriente, juegan con el agua del cuenco, sacándola con las patas o, incluso introducen algún juguete dentro del recipiente, para poderlo "cazar" después (es una forma estupenda de poner movimiento al agua). Lo positivo es que,, mientras se divierte, bebe, algo muy necesario para prevenir enfermedades renales.

Ahí van unos cuantos consejos para que tu gato de casa se sienta más atraído por sus cuencos que por los grifos:





viernes, 19 de enero de 2018

Sobre cómo empezar el entrenamiento de tu perro

A la hora de enseñar algo nuevo a un perro, la recomendación general dice que debemos comenzar el aprendizaje en un ambiente neutro y sin distracciones, y sólo cuando el perro responde de forma fiable en ese ambiente, iremos introduciendo progresivamente distracciones y modificaremos el ambiente, hasta alcanzar la situación real en la que necesitamos ese comportamiento por parte de nuestro animal.

Cuando enseñamos a un perro a caminar sin tensión en la correa, solemos olvidar esta recomendación y únicamente practicamos cuando salimos a la calle donde existen muchas distracciones de lo más interesantes para nuestro animal. Luchamos contra todo un universo de estímulos y competimos por ser lo más interesante cuando, no debemos perder de vista que, en la calle, todo es llamativo y nuestro perro puede tirar de nosotros porque sabe que llega al parque donde están sus amigos, porque hay algo delante o por cualquier motivo que se nos escapa... Por eso, es recomendable empezar a caminar con correa en casa, para que se convierta en un hábito más para nuestro perro y no solo sea cosa de la calle. Dentro del hogar será mucho más fácil que el perro se concentre en nosotros, sea capaz de hacerlo bien y recibir premios por ello además de ir reforzando la idea de lo que le pedimos.

La recomendación es practicar, practicar y practicar para que se convierta en una rutina más. Feliz fin de semana!!!

https://www.perrygatos.es/art%C3%ADculos/notas-de-inter%C3%A9s-sobre-perros/la-importancia-de-la-mirada/


martes, 16 de enero de 2018

¿Ansiedad o simplemente falta de costumbre?

Imagina que un día te sacan del mundo que conoces (sea bueno o menos bueno), te separan de todo aquello que era “normal” hasta entonces, cambian los horarios y pasas a estar en otro lugar extraño, a veces hasta horas solo, con nuevas rutinas, un montón de estímulos o ausencia de ellos, ruidos y olores extraños y “reglas” (a la hora de comer, en el paseo, en el día a día al fin y al cabo) que nadie te ha explicado antes, pero que provocan mal rollo cuando te desvías de aquello que tus nuevos tutores esperan de ti.

Ahora, imagina lo que siente un perro o un gato recién llegado a un nuevo hogar….

Si tienes pensado incorporar un animal a la familia, asegúrate de reservar unos días para poder estar con él durante esa transición, ayudarlo a sentirse a salvo y comprendido, introducirlo de forma progresiva y segura en las nuevas rutinas, enseñándole de forma amable lo que se espera de él, educando desde la comprensión y bajo la premisa ser especies diferentes (con requerimientos y necesidades diferentes) y, sobre todo, fomentando el buen rollo y la relación entre vosotros.

Sin fórmulas mágicas, solo con sentido común, coherencia, sensibilidad, conocimiento y empatía.

“Y si en lugar de querernos tanto, probamos a querernos bien?”

Ahí lo dejo.... ;)

Estos tres peques fueron abandonados en la puerta del Refugio de Defensa Animal del Norte, justo al lado de la carretera. Son dos bebés y un perro adulto joven, todos ellos podencos, muy simpáticos y con ganas de disfrutar del calor de una familia.





viernes, 12 de enero de 2018

Diferentes pero compatibles

Primera entrada del 2018 hablando de Perros y Gatos o, mejor dicho, de cómo favorecer una buena adaptación y convivencia entre ambas especies dentro del hogar.

Y en este, como en casi todo lo relacionado con las relaciones entre seres vivos, el mejor consejo que podemos dar a la hora de introducir un nuevo gato en una casa con perro o, en una casa con perro y otros gatos, es supervisar las reacciones en todo momento, e ir con calma. Es preciso darles a los animales, todo el tiempo que necesiten para acostumbrarse el uno al otro, o a los otros.

Es evidente que, gatos y perros, son muy diferentes en muchos aspectos, pero no por ello, incompatibles. Conocer la naturaleza de cada uno de ellos, nos puede dar la clave del éxito.

Los perros son seres sociables, con ganas de agradar y mejor predisposición a tolerar los cambios. Los gatos llevan menos tiempo conviviendo con el hombre como animal de compañía, son territoriales, curiosos pero prudentes y necesitan tener seguro el suelo que pisan. En caso necesario, desaparecerán de la vista hasta tener clara la situación.

En la naturaleza, los instintos primarios de las dos especies, impulsan al perro a perseguir y al gato a huir pero, dentro de casa, la cosa cambia. Hablamos de animales que no necesitan enfrentarse por satisfacer sus necesidades básicas, no tienen que defender el alimento y están socializados.

Los instintos naturales se pueden canalizar a través de juegos y actividades lúdicas y, por ello, la clave del éxito para la convivencia entre estas especies, depende en gran medida de la actitud del propietario, del tiempo que les dedica a jugar y cubrir sus necesidades. Si sienten que no precisan competir, pueden ser más que capaces de olvidar diferencias y convivir de manera equilibrada.




martes, 28 de noviembre de 2017

El entrenamiento empieza dentro de casa

Durante el período de socialización, el cachorrito debe habituarse a diferentes estímulos y situaciones de manera progresiva y positiva, empezando siempre dentro de casa como lugar seguro y referencia necesaria de calma para el animal.

Una de las manipulaciones frecuentes pero también "olvidadas" es poner y quitar el arnés de manera fácil y divertida para persona y perro. En muchos casos, sin un "entrenamiento" previo, puede convertirse en una tarea desesperante. Por eso, empieza desde la llegada del cachorro (aunque no pueda salir aún de casa) y conviértelo en un hábito para ambos.

En la imagen, el pequeño Boss acostumbrándose al arnés.




martes, 21 de noviembre de 2017

¿Eliminar o reconducir conductas?

Cuando estás tratando de eliminar una conducta molesta en tu perro, como ladrar o enfrentarse a otros perros, lo primero es averiguar por qué lo hace. Quizá es algo aprendido que debas trabajar. En cualquier caso, cuando obvias una conducta potencialmente molesta, puedes observar que tu perro, no sólo persiste en ella, sino que, en estos primeros momentos, la incrementa aún más. Parece que te dijera: "Mírame, ¿No te estás dando cuenta de lo que quiero?"

En este punto, es preciso recordar que la extinción de una conducta difícilmente será completa. Siempre es mucho más eficaz plantearnos enseñar al animal OTRA conducta sustitutiva de la problemática de forma que "olvide" la conducta anterior ya que la nueva le supone un mayor beneficio.

Si has iniciado el proceso de obviar una conducta molesta de tu peludo con el objetivo de erradicarla y el perro parece que va a peor, es el momento de revisar todo el proceso y pedir consejo profesional para que pueda orientar de la mejor forma a seguir.

Trabajando a favor del perro, estarás en el buen camino de una mejor convivencia.




jueves, 9 de noviembre de 2017

Sobre perros y castigos

El castigo por sí solo no enseña. Puede que, en ocasiones, consigas que tu perro deje de hacer aquello por lo que ha sido castigado pero, ¿Qué ocurre cuando tú no estás delante?


Muchas personas piensan que el perro sabe que ha hecho algo mal porque trata de esconderse o procura ocultar las pruebas del delito comiéndoselas, por ejemplo. Realmente están reaccionando a tu lenguaje corporal y gestual que denota enfado e indignación pero no están aprendiendo qué es lo que han hecho para causar esa reacción en ti. Si el perro ha hecho algo mal es, simplemente, porque ha tenido la ocasión de hacerlo y esa conducta le reporta algún beneficio inmediato (llega a la comida, se lo pasa pipa mordiendo unos zapatos… etc.)


Si quieres que tu perro realmente aprenda, enséñale algo nuevo e incompatible con la conducta que pretendes erradicar. Si por ejemplo, tu peludo es de los que destrozan objetos cuando se aburre, procura dejar las tentaciones fuera del alcance y enseñarle a dirigir su juego a objetos permitidos como dispensadores de comida u otros elementos adecuados.